Ver mucha televisión reduce la concentración
El tema de la televisión y los niños, siempre ha sido muy tocado. Los constantes estudios que se realizan para saber hasta que grado repercute la constante exposición del niño frente a la televisión han arrojado una serie de conclusiones negativas. Esta caja con sonidos e imagen, se ha convertido en la niñera de muchos de los hogares, creando en el niño una serie de compartamientos estimulados por la cantidad de programas con los que son bombardeados al día.A pesar de los resultados de las investigaciones y de los hechos que dan en la realidad, los padres siguen dejandoa sus niños en las manos de esta “niñera”. Revisando el diario me encontré con una noticia sobre lo dañino que puede resultar que el niño este expuesto a la televisión más de dos horas, originando una reducción de la capacidad de concentración. ¡Atención padres! que en otros estudios los niños en España ven televisión más de cuatro horas diarias.
Investigadores de Nueva Zelanda han advertido que más de dos horas diarias frente a la televisión origina en los niños trastornos de atención. Si creías que esas horas mirando programas en la televisión no era nocivo pues parece que sí repercuten en el desempeño de tus hijos. Los investigadores realizaron este estudio basados en 37 niños y niñas, los cuales han sido examinados cada do años después de los cinco años hasta los quince. Llegando a la conclusión que el abuso de la televisión en la infancia tiene como efecto a largo plazo, reducir la capacidad de la tención en la escuela. Por ende el rendimiento escolar es bajo en la adolescencia. Sin embargo, los niños que miran televisión menos de dos horas no tienen ningún problema de concentración.
En España los niños de 6 y 7 años ven la televisión menos de horas diarias, pero los niños de otras edades en un 36% ven televisión más de cuatro horas diarias, hecho que es alarmante ya que las consecuencias van mucho más allá del bajo rendimiento escolar, ocasionando también en ellos comportamientos violentos, conductas sexuales de riesgo, escasa autoestima por la imagen corporal, nutrición desequilibrada, obesidad y consumo de drogas. Este estudio no revela de qué manera afecta el consumo excesivo de programas de televisión en los niños, pero tienen varias hipótesis, resaltando entre ellas que las imágenes televisivas, con sus estímulos constantes, pueden hacerle creer al niño que la vida real es monótona y hacerlos caer el aburrimiento de acudir a clases o hacer la tarea.
Para que las consecuencias negativas que trae la televisión en sus hijos disminuya es deber de usted como padre fiscalizar las horas o que programas ve su pequeño. Sólo así contribuirá a un mejor rendimiento escolar y a evitar que caiga en algún vicio o sea presa de cualquier enfermedad.