El papel de las ilustraciones en los textos educativos
Muchas veces las ilustraciones que aparecen en los libros son simples adornos que acompañan lo escrito en ellos. Es más, en reiteradas ocasiones, los dibujos que aparecen no ejemplifican absolutamente nada. Más bien, confunden a los niños o adolescentes que los vean. Sin embargo, hay otros textos, que muestran una calidad única respecto a este tema. Sus dibujos son excelentes ya que han sido escogidas después de un arduo proceso de selección. O sea, no han sido escogidas al azar. En esta clase de libros, lo primordial es buscar que tanto el factor visual como el escrito esté equiparado por igual. Que en conjunto puedan lograr que los estudiantes comprendan de manera eficiente y sencilla lo que se les quiere enseñar. Mucho tiene que ver, también, el estilo y la orientación que se les quiera dar a las imágenes. Es decir, el motivo por el cual se las coloque. En sí, se tiene que tener en cuenta el por qué de ellas. Cabe señalar que lo fundamental aquí es poder lograr que los alumnos entiendan el mensaje que la imagen quiere mostrar. Si eso se llega a dar, el proceso de aprendizaje será eficaz. De lo contrario, las dudas aparecerán y entorpecerán el correcto desarrollo de este proceso.
Otro aspecto que resulta vital al momento de aplicar las imágenes en los textos, es el tema que se relaciona a la cantidad que se puedan emplear a lo largo de estos. Lo ideal es que sea una cantidad moderada que no exceda a las capacidades de los alumnos. Lo que se busca es la comprensión, no la sobresaturación. En algunos casos, los textos tienen muchas imágenes y terminan por confundir a los estudiantes ya que no tienen tanta base teórica para poder comprender el tema que se les enseña. Asimismo, en el caso contrario, la situación tampoco es buena. Hay textos educativos que tienen poquísimas ilustraciones en su haber. Aquí, los alumnos tienen problemas para darse una idea práctica de toda la teoría que se les haya enseñado. Lo que se debe buscar es un equilibrio, entre escritura e imágenes. Lo ideal sería poder lograr una mezcla perfecta que sepa en que momento poner o quitar más ilustraciones de un libro. Mucho depende también del tema que se vaya a tocar. En algunos casos, los temas son más complejos y por ende necesitan de más ilustraciones para poder comprenderlos. En otros, son más fáciles de entender y por eso, ya no se necesitan tantos dibujos como material referencial.
En sí, los principales dibujos o ilustraciones que sirven de ayuda en el proceso de aprendizaje son los mapas, las fotos y los dibujos. Gracias al apoyo de estas herramientas, los estudiantes podrán visualizar con mayor claridad, los diversos temas que se les vaya enseñando con el correr de los años. Además, podrán mejorar su interrelación emocional, tanto con sus propios compañeros como con sus profesores. Muchas veces, las ilustraciones sirven como nexos perfectos para poder dejar actividades grupales que sirven a la postre como vínculos afectivos.
En resumen, lo que se busca lograr con el empleo de las ilustraciones en los libros, es facilitar la comprensión de los estudiantes. Gracias a este apoyo, el proceso educativo sigue su camino y no se detiene por ningún tipo de complicación escrita o visual. Tan solo queda, esperar que los profesores sepan como manejar esta poderosa arma. Si se utiliza de manera correcta, el aprendizaje será efectivo y consistente. Sino, los inconvenientes empezarán a aparecer y serán difíciles de eliminar. Por eso, para evitar este tipo de contratiempos, los profesores deben estar capacitados tanto de manera práctica como teórica para que de esta manera puedan plasmar todos sus conocimientos en materia gráfica.